Por: Maestro Jacobo Manelic Gopar Silva
Universidad Nacional Autónoma de México
20 agosto 2024
Como lo hemos referido en capítulos anteriores, la migración es un fenómeno natural y propio de muchas especies animales incluyendo la especie humana. Alfred Russell Wallace en 1874 mencionó en una carta dirigida a la prestigiosa revista Nature, que algunas especies animales tienen que cambiar de un lugar a otro para evitar la extinción, pues representaría un riesgo el quedarse en un lugar donde el clima ó la escasez de comida atenta contra sus vidas.[1]
De acuerdo con el Glosario Sobre Migración de la Organización Internacional para las Migraciones establece la definición del término “migración” como el “Movimiento de población hacia el territorio de otro Estado o dentro del mismo que abarca todo movimiento de personas sea cual fuere su tamaño, su composición o sus causas; incluye migración de refugiados, personas desplazadas, personas desarraigadas, migrantes económicos.”[2]
El glosario sobre migración también establece para el término de “migración irregular”, la definición de un concepto que aún no ha sido consensuado universalmente, ni tampoco lo suficientemente claro, sin embargo, la define desde el punto de vista de los Estados de destino como aquella donde el ingreso, estadía y trabajo se realiza sin las autorizaciones y documentos necesarios para ello; y desde los países de envío se conceptualiza como aquella que se da cuando se cruza la frontera sin documentos de viaje, pasaporte o sin cumplir los requisitos administrativos para salir del país.[3]
Resulta claro que la migración se encuentra motivada por diferentes realidades y que es un fenómeno natural de muchas especies y que, en el caso de la migración humana, su irregularidad se concentra en oponerse a las normas de tránsito internacional previamente establecidas.
En el caso de México y Estados Unidos como países vecinos, existe una larga historia sobre sus movimientos migratorios que se remontan a tiempos muy antiguos,sin embargo, hasta finales del siglo XIX la corriente migratoria se intensifica. Para 1948 se estimaba que había en Estados Unidos una población mexicana de 100 mil habitantes,[4] recientementeen 2017 se estimaba un promedio de 36.25 millones de residentes de origen mexicano en los Estados Unidos[5] y para 2022 se estima una población de origen mexicano de 36.98 millones de personas.[6]
La historia de la migración de ambas naciones se sigue escribiendo, como lo hemos referido en capítulos anteriores, teniendo distintas motivaciones como la escasez de recursos naturales, la violencia, las guerras, las oportunidades de empleo, los lazos humanos y otros más.
Al respecto, las explicaciones propuestas para entender el fenómeno de la migración entre ambas naciones terminan en argumentaciones circulares. Por un lado, la pobreza, el desempleo, la falta de ingresos y oportunidades; y por el otro, la oferta de empleo, reclutamiento, buenos salarios, etc., facilitado por una red de ayuda social creciente que confluye con una frontera cada vez menos porosa, en un círculo de dinamismo y cambio constante.[7]
Para entender el proceso migratorio de México-Estados Unidos, debemos comprender que este se encuentra dividido por tres dimensiones básicas, la social, temporal y espacial. La dimensión social comprende los factores económicos y políticos que repercuten en múltiples áreas de la sociedad que van desde los migrantes y sus familias hasta la sociedad de una región o país. En segundo lugar, la dimensión temporal esencialmente delimitada por el transcurso del tiempo, sin embargo, también confluyen etapas relevantes como la de la partida, el tránsito, el arribo y el retorno de los migrantes. Por último, la dimensión espacial se destaca por el cambio de residencia o el cambio de adscripción laboral.[8]
Adicionalmente hay que mencionar que en la materia migratoria existe el termino patrón migratorio, el cual hace referencia a las características o modalidades que definen y distinguen los diferentes procesos migratorios en sus distintas fases. Por ejemplo, en el tiempo de los braceros se puede definir el patrón migratorio como temporal, legal, masculino, de origen y destino agrícola.[9]
Desde la perspectiva migratoria existen seis fases que han marcado las políticas, modelos y otros patrones migratorios entre Estados Unidos y México.
1. El enganche
El 14 de septiembre de 1847 fue izada la bandera norteamericana en el Palacio Nacional de México, consecuentemente el 2 de febrero de 1848 se firmó el tratado Guadalupe-Hidalgo para entregar más de la mitad de suelo mexicano a los Estados Unidos dejando así a más de 75 mil mexicanos que se convirtieran en población norteamericana de manera automática.[10]
La fase migratoria conocida como “el engache”, se encuentra delimitada por el periodo comprendido entre el siglo XIX y principios del siglo XX; el enganche se caracterizó por endeudar al trabajador desde que dejaba su lugar de origen y a medida que avanzaba su proceso la deuda aumentaba, teniendo que pagar las jornadas laborales, el viaje, alimentación, alojamiento, etc.[11]
Esta época se caracteriza por la creación de las redes ferrocarrileras que conectaron a ambos países como no se había visto anteriormente, así mismo se destaca por el patrón de población que se movilizaba, ya que pertenecía a la población indígena.[12]
Los enganchadores llegaban por mano de obra a Michoacán, Chiapas, Veracruz, Campeche, Oaxaca, Guanajuato y Jalisco; también conformaron empresas de contratación especializada en brindar mano de obra a empresas mineras, plantaciones, tendido de rieles y construcción de carreteras.[13]
El enganche se convirtió en un problema nacional a medida que se iba implementando, pues no solo era una práctica ampliamente difundida en territorio internacional y nacional, dejando sin mano de obra a nuestro país, sino que también se caracterizaba por vicios ocultos en las contrataciones que afectaban a la población, pues se caracterizaba por salarios mal pagados y condiciones de trabajo en un medio ambiente laboral nocivo.[14]
Algunos factores facilitaron el flujo migratorio de mexicanos hacia Norteamérica, fue la exclusión China en 1882 con la ChineseExclusionActde 1882(la cual estuvo vigente hasta 1943) y posteriormente la exclusión japonesa con la ImmigrationActofFebruary20 en 1907,[15] provocando la escasez de mano de obra barata; por otro lado, en 1884 se había conectado el ferrocarril mexicano con la red ferroviaria de los Estados Unidos, facilitando el traslado de pasajeros, dicha vía ferroviaria conectó la Ciudad de México con Ciudad Juárez y de ahí con Nuevo Laredo, Piedras Negras y Matamoros con el estado de Texas, de dicho estado corría una ruta a California, de California también se conectó con Mexicali, desde Sonora con Arizona, etc.; y a la par, el desarrollo del telégrafo que facilito la entrega de remesas y giros de dinero.[16].
El envío de giros de dinero ayudó a algunas comunidades, donde aumentaron sus ingresos, sin embargo, algunas empresas norteamericanas se aprovecharon del enganche para llevar trabajadores a todo Estados Unidos al trabajo en minas, ferrocarriles, empacadoras, carreteras, fundidoras, etc.[17]
El año de 1907se caracteriza por la ruptura de la bolsa de valores de Nueva York, la cual cayó al grado de generar un pánico financiero, provocando una recesión económica y consecuentemente el desempleo y retorno de migrantes mexicanos. Sin embargo, más adelante debido a la revolución mexicana muchos mexicanos emigraron hacia Estados Unidos para ser enganchados, paralelamente Estados Unidos entro en la primera guerra mundial, de manera que enrolo a muchos hombres, dejando desprotegido el mercado laboral, sirviendo para la mano de obra los migrantes mexicanos.[18]
Debido a los factores de la guerra los agricultores pidieron al gobierno norteamericano que autorizara un programa temporal de contratación de migrantes, permitiendo el ingreso de 70 mil trabajadores entre 1917 y 1921, sin embargo, con el reclutamiento forzado de la Selective ServiceActde 1917, muchos mexicanos decidieron retornar a México por la incertidumbre de ser reclutados para la guerra, lo que provocó que cerca de 70 mil mexicanos regresaran a México entre 1917 y 1918.[19]
El enganche siguió teniendo tal éxito que en las ciudades de El Paso y San Antonio se instalaron oficinas de enganche de braceros mexicanos (C. Campa y W. J. Lewis), dichas agencias distribuían mano de obra a diferentes empresas de Estados Unidos. La agencia les distribuía pan a los solicitantes tres veces al día, mientras esperaban su envío.[20]
2. Migraciones masivas entre los 20s y 40s.
Este periodo se caracteriza por deportaciones masivas y sucesivas entre la crisis económica de 1921 y hasta la última gran deportación en 1939, caracterizada por la gran recesión y una política de deportación sistemática de los Estados Unidos de los migrantes mexicanos.[21]
El periodo de posguerra marcó una recesión financiera, el desempleo de mexicanos, ello causo aprehensiones por vagancia, provocando que el gobierno de los Estados Unidos pusiera un plan de deportación masiva de trabajadores mexicanos. Aproximadamente 100 mil trabajadores mexicanos tuvieron que regresar a sus lugares de origen, provocando que el gobierno mexicano asumiera la situación con un programa de repatriación, buscando el traslado de los migrantes a través de la red ferroviaria.[22]
Se estima que más de un millón de inmigrantes mexicanos salió de los Estados Unidos en el periodo de la gran depresión, principalmente a causa del desempleo y las estrategias del gobierno norteamericano para deportar a dicha población.[23] De acuerdo con el exconsul norteamericano Richard F. Boyce, miles de mexicanos cruzaban diariamente la frontera, se hacían prolongadas filas de autos llenos de artículos personales, esperando tramitar su ingreso a México, también se veían personas pasar a pie, algunos afirmaban haber vivido en Norteamérica de 5 a 30 años.[24]
En algunos casos se entregaba comida a los repatriados, pasaje gratis en ferrocarril y era tanta la entrada de migrantes que de agosto a diciembre de 1931 se registró una entrada de 15 mil repatriados mensualmente.[25]
En 1931 el secretario de trabajo de los Estados Unidos William N. Doak pensaba que los migrantes le quitaban su trabajo a los nacionales, ordenando al departamento de inmigración deportar a todos los migrantes en situación irregular que se encontraran, de los cuales se estimaba eran más de 400 mil, ello provocó huelgas y descontento, pero Doak ordenó arrestar y encarcelar a los huelguistas por sospecha de ser extranjeros. Dentro del pánico que había se destaca que en un baile de la FinnishWorkersEducationAssociationen Nueva York, las autoridades cerraron las salidas y revisaron a mil personas para verificar si podían sostener su estancia legal en el país, destacándose que 18 no pudieron comprobarlo.[26]
El plan de deportaciones continúo comandado por Doak y Visel, anunciando públicamente las deportaciones de migrantes a través de redadas de policía, pidiendo a las autoridades cooperación agresiva para aliviar los problemas de desempleo, trayendo como resultado pánico en la comunidad mexico-americana, ello provocó que muchos padres de familia sacaran a sus hijos de la escuela por miedo a la deportación y los dueños de propiedades buscaron formas para intercambiarlas con ciudadanos americanos que residieran en México.[27]
Algunas agencias del gobierno americano e instituciones ayudaron a la repatriación de los mexicanos, toda vez que, de acuerdo con sus estimaciones, salía 10 veces más barato ayudar a un mexicano a regresar a su país que apoyarlo a que sobreviviera durante todo un año. Con todo ello hubo instituciones, sobre todo religiosas que apoyaron en Chicago durante dicho periodo a la comunidad mexicana. Lamentablemente se destaca que se unieron a las deportaciones personas con ocupación, negocios y propiedades, obligándose a vender o rematar sus pertenencias y propiedades.[28]
3. Sobre el periodo del programa Bracero
El periodo comprendido entre 1942 a 1964 se caracterizó por la contratación de trabajadores mexicanos en tiempo de guerra y la prolongación de sus contrataciones a lo largo de las décadas; los llamados braceros fueron contratados legal y principalmente en el sector agrícola.[29]
A finales del periodo cardenista había una mejor estabilidad económica y política después de la expropiación petrolera y la reforma agraria, había una ampliación del mercado laboral nacional, sin embargo, llego la noticia de que los estadounidenses necesitaban mano de obra, pues de alguna manera se comenzaba a resentir el déficit de su mercado laboral. No obstante, ante la segunda guerra mundial, tenía que recurrir nuevamente la nación americana de fuerza laboral mexicana.[30]
La situación de la gran depresión y las deportaciones de mexicanos era reciente en las relaciones diplomáticas de ambas naciones, por lo que hubo la necesidad de volver a realizar negociaciones que no dependieran de una contratación como lo fue el enganche. Evidentemente la política entre ambas naciones no podía ser la misma y debían ser cautelosos, pues tenían que evitar el desastre provocado por la deportación masiva de los 20s y 30s.
El 4 de abril de 1942 inició formalmente el Programa Bracero, el cual se firmó a través de un convenio el 23 de julio del mismo año,[31] dicho convenio establecía que la contratación de trabajadores mexicanos iba a ser temporal; que dichos trabajadores no sustituirían la mano de obra americana; que dichos trabajadores no iban a ser reclutados para la guerra; que no habría trato discriminatorio; que sus gastos de transportación iban a ser garantizados; dichos trabajadores debían tener atención médica; hospedaje en buenas condiciones; y prestaciones por accidentes y enfermedades de trabajo.[32]
Entre 1955 y 1964 se contrató al 72% del total de los migrantes, es curioso que durante la guerra no se contrató tanta población de trabajadores como se hizo en periodo de posguerra, también se destaca que muchos trabajadores fueron al país vecinos entrando ilegalmente y de ahí fueron contratados de manera individual, es decir se tiene un registro de más de 4.87 millones de personas que fueron deportados de manera legal, pero no se tiene registro sobre aquellos que ya no regresaron o que simplemente no fueron registrados en las listas oficiales del programa.[33]
El programa se inició con una oficina de reclutamiento en la Ciudad de México, más adelante se descentralizó, abriendo sucursales en Guadalajara e Irapuato, posteriormente en Zacatecas, Chihuahua, Tampico, Aguascalientes, Hermosillo y Monterrey. Lamentablemente algunos presidentes municipales comenzaron a controlar la contratación y a cobrar cuotas para que les permitieran a los trabajadores acceder a la contratación, ya sea por tener un lugar en la lista o bien por las cartas de recomendación.[34]
Durante el programa se dieron casos de cancelaciones de contratos o bien las plazas eran insuficientes para abastecer la demanda de solicitudes, ello motivo a que poco a poco los trabajadores fueran a buscar su suerte en Estados Unidos, pues lo que se decía era que del otro lado había trabajo, así poco a poco los trabajadores se fueron arriesgando a mejores oportunidades de empleo cruzando la frontera, a este tipo de trabajadores en dicho contexto se les conoció como los indocumentados o los mojados.[35]
Tal fue el creciente número de indocumentados que comenzaron a conformar el mercado laboral, que provocó disminución en la demanda de empleo, que los salarios decrecieran, que hubiera deserción en los empleos y que los migrantes no solo se concentraran en el sector agrícola, sino en otros más. Para controlar el aumento de la migración se creó la operación wetback en 1953, con la que se buscó deportar los braceros ilegales y permitir solo a quienes habían sido contratados de acuerdo con el programa, ello trajo consigo la deportación de cerca de un millón de deportados.[36]
El programa bracero ayudo a eliminar el sistema de contratación de los enganches; trajo consigo un proceso de migración individual masculina; se desarrolló en un marco de cooperación bilateral que se prolongó por más de veinte años; se beneficiaron distintas poblaciones del país; trajo consigo la formulación de acuerdos y disposiciones para garantizar condiciones mínimas de legalidad, contratación, estabilidad laboral, seguridad social, vivienda, transporte, salario mínimo; trajo consigo burocracias y malas prácticas en ambas naciones; trajo consigo el ingreso de trabajadores irregulares; trajo consigo abuso por parte de los empleadores; y finamente este programa acabó en 1964.[37]
El 31 de diciembre de 1964 termina el programa bracero, ello no freno el flujo migratorio, pues dio pie a la ilegalidad, es decir los migrantes seguían viajando a Norteamérica paralaborar sin permisos ni visas, sin seguros laborales también dio pie a que las personas desempleadas pudieran ser contratadas en México en empresas maquiladoras establecidas en la frontera del norte mexicano.[38]
4. Migrantes irregulares en el periodo de 1965 a 1986.
Entre los años de 1965 a 1985 se caracterizó por una frontera porosa, la entrada de mujeres al mercado laboral, así como la incorporación de la población de migrantes urbanos, se dio un auge de contratación de migrantes irregulares, sin embargo, también se dio una política de deportación de migrantes.[39]
La guerra fría influenció en el escenario de las migraciones en los Estados Unidos, ya que la tendencia poblacional de refugiarse tras huir de la persecución comunista sumo movimientos migratorios, por otro lado, Estados Unidos tuvo participación bélica en diferentes lugares del globo como Corea, Vietnam, Cuba, Republica Dominicana, etc.,[40] lo cual genero desconfianza sobre posibles ataques y conspiraciones, provocando el replanteamiento de su seguridad interna y consecuentemente el reforzamiento de sus fronteras.
Por ejemplo, después de la revolución cubana, Estados Unidos adoptó una política para otorgar residencia a los cubanos a través de la Ley de Ajuste Cubano del 2 de noviembre de 1966, la cual refiere que siempre y cuando un cubano haya permanecido en Norteamérica posterior al 1 de enero de 1959, con una permanencia mínima en el país de 2 años (posteriormente solo un año), podrá solicitar su residencia permanente.[41]
En el contexto de la ley de ajuste cubano, Estados Unidos tenía 300 mil cubanos que emigraron en distintas etapas desde 1959, situación que debía ser resuelta, sin embargo, en el contexto de la guerra fría, tras el reciente triunfo de la revolución cubana, la unión americana buscaba la manera de desacreditar a Cuba y su política socialista, ello provocó un movimiento migratorio relevante, el cual especialmente llegaba por vías irregulares.[42]
El escenario del triunfo de la revolución cubana provocó que Estados Unidos bloqueara económicamente la isla, firmando entonces un acuerdo con otros países de Latinoamérica para lograrlo; mientras tanto Cuba y la Unión Soviética hicieron un acuerdo para dejar en Cuba 40 misiles, 40 mil militares y 10 mil civiles soviéticos que se encargarían de su adiestramiento militar. La unión de la URSS con Cuba causo en Estados Unidos un escenario de desconfianza, sin embargo, generó pánico en 1962 cuando un avión de reconocimiento americano U-2 obtuvo fotografías de rampas de lanzamiento y misiles a medio instalar, con alcance de hasta 3 mil kilómetros y un alto poder destructivo.[43]
Los eventos de la guerra fría toman importancia cuando cuando el expresidente de Estados Unidos Harry S. Truman comienza una política de contención contra el comunismo, política que afirma ante el congreso estadounidense el 12 de marzo de 1947, estableciendo la política de apoyo a los pueblos libres que se encontraban resistiendo los intentos de agresión de las minorías armadas, creando en septiembre de ese año la Central Intelligence Agency.[44]
Con ello Estados Unidos da un paso significativo en la intervención encubierta internacional, como en el Ajax Proyect, donde derrocaron al primer ministro iraní para apoyar al monarca Mohammad Reza Pahlavi quien respondía a los intereses norteamericanos y de Inglaterra. Otra intervención relevante fue la intervención para derrocar al presidente guatemalteco Jacobo Árbenz, pues luego de ello, en la X Conferencia Interamericana de Caracas, el secretario de estado norteamericano John Foster Dulles disertó la necesidad de aliarse para no permitirse influenciar por el comunismo, en la votación México se abstuvo, pero la mayoría de los países la aprobaron.[45]
En América Latina, las intervenciones militares norteamericanas fueron relevantes para Estados Unidos, generando que ésta invirtiera en el fortalecimiento de los ejércitos del cono sur, creando la UnitedStatesArmySchoolofAmericasen Panamá, donde se le enseño a los estudiantes sobre el avance del ejército rojo, a realizar torturas, a fabricar bombas, etc.[46]
Una vez acabado el programa bracero, el gobierno mexicano se vio afectado, muchos mexicanos se quedaron sin convenio de trabajo y comenzaron a cruzar la frontera por su cuenta. El gobierno mexicano insistió a los Estados Unidos en la posibilidad de celebrar un nuevo acuerdo de trabajo, sin embargo, el presidente Gerald Ford argumento que en dichos acuerdos no se garantizaba la protección de los derechos laborales de los mexicanos, por lo que no se debía insistir en el asunto.[47]
Con la publicación de la Immigration and NationalityAct, se comenzó con la limitacióna los movimientos migratorios de mexicanos, situación que se haría más complicada con las sucesivas enmiendas. Mientras en 1959 se expidieron 438 mil visas para trabajadores temporales y un número ilimitado de visas para residentes, en 1979 solo se otorgaron 1,725 visas
México y Norteamérica pusieron en marcha un programa industrial llamado programa maquilador, dicho programa suponía trabajo para aquellos que no pudieron pasar a los Estados Unidos, de manera que se quedaban a trabajar en la frontera, permitiendo a la par de Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, la industrialización del país.[48]
Para 1971 había alrededor de 200 plantas maquiladoras y 30 mil trabajadores en las poblaciones de Ciudad Juárez, Nogales, Ciudad Juárez, Tijuana, Matamoros y otras más.
En el contexto de los migrantes que quedaron en Estados Unidos después de terminarse el programa bracero en 1964, los gobiernos de México y Estados Unidos no volvieron a adoptar convenios bilaterales de trabajo con trabajadores migrantes contratados desde México, pues de algún modo, ya no fue atractivo para Norteamérica.[49]
Por su parte César Chávez quien a través del sindicalismo había defendido a los migrantes contra los empleadores norteamericanos, se abrió camino en el campo y con el tiempo, se le sumaron trabajadores indocumentados provenientes de otros sectores distintos al agrícola.[50]
Con la industrialización y la mecanización se hizo menos necesaria la demanda de trabajo en el campo destacándose que otros sectores ganaron importancia para los trabajadores migrantes mexicanos como la industria de la construcción, los servicios de limpieza, restaurantes, hoteles, restaurantes, comercios y jardinería.[51]
En este periodo de tiempo las mujeres se incorporan al mercado laboral y la creciente urbanización, trajo consigo nuevos empleos para los migrantes irregulares, la situación laboral de la migración irregular se acompañaba de una inestabilidad laboral y vulnerabilidad de derechos, ello favoreció en las ideas de retornar a México.[52]
La industria de la migración se puso en marcha, las remesas eran mandadas cobrándose el 10% de su total, las oficinas del correo robaban sistemáticamente los giros enviados, las casas de cambio obtenían un tanto por el dinero que se cambiaba, los coyotes en la frontera cobraban para cruzar al otro lado, las empresas de transporte terrestre y aéreo ofrecían sus servicios para trasladar a los migrantes.[53]
En 1965 la patrulla fronteriza contaba con casi mil quinientos miembros y para 1986 se contaba con más de tres mil seiscientos miembros, en número de deportados a principios de 1965 se capturaron más de 55 mil personas y se deportaron más de 6 mil, para 1983 se tiene un registro de más de 709 mil capturas y más de 11 mil deportados. Durante dicho periodo la patrulla fronteriza recibió inicialmente un presupuesto de 41.70 dólares la hora y para 1986 recibía un presupuesto de 150.90 dólares la hora.[54]
En las décadas de los 60s y 70s comenzó un movimiento distintivo de migratorio, hubo una tendencia de irse a vivir hacía las grandes ciudades como Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y también ciudades fronterizas como Tijuana, Ciudad Juárez y Nuevo Laredo, donde poco a poco comenzó a crecer el empleo y consecuentemente el desempleo y subempleo, con ello se desarrolló la pobreza en dichas ciudades, provocando que poco a poco comenzaran a salir en busca de trabajo a los Estados Unidos.[55]
Dentro del curso de la contratación del programa bracero se hizo la contratación de hombres, es decir el patrón migratorio de dicho periodo fue principalmente masculino, sin embargo, posterior a 1964 la incorporación de la migración femenina fue un factor relevante y motivado por la incorporación de mujeres en el mercado laboral. Otro factor decisivo fue la reunificación familiar, motivada por los hijos nacidos en Norteamérica que pedían la residencia de sus padres y hermanos, sumando un total de 69 mil ingresos entre 1968 a 1985.[56]
El patrón ocupacional femenino principalmente se configuro por trabajos relacionados con el servicio doméstico, limpieza, la industria del vestido, comercio, empacadoras y maquiladoras. Sin embargo, se configuro un trabajo de maquila domiciliaria, es decir, muchas mujeres con habilidades en maquila comenzaron a recibir el trabajo en casa y desde ahí lo entregaban a los empleadores.[57]
Dicho lo anterior podemos contemplar que el patrón migratorio se consolido por un sistema de redes sociales de migrantes, las cuales sirvieron de apoyo en el ciclo migratorio, estas redes sociales se conformaban desde el viaje, el coyote, el alojamiento y la inserción al mercado laboral. Resultaba más sencillo el viaje cuando se tenía conocidos para llegar, ello generó un sistema de contratación de mano de obra barata para el sistema laboral norteamericano, lo cual impulso a los empresarios que tenían pequeñas y medianas empresas, pues a parte de pagar salarios bajos, no se tenían que preocupar por la capacitación de los nuevos empleados, pues eran sus referencias quienes capacitaban y vigilaban a los trabajadores recomendados.[58]
Entre 1965 a 1985 se registró un incremento de la tasa de flujos migratorios de mexicanos en Estados Unidos con un porcentaje de crecimiento de un 650%, [59] es decir la presencia de inmigrantes mexicanos en Norteamérica se quintuplico en dicho periodo, entonces el gobierno estadounidense vuelve a tener un debate más respecto a la migración, ello concluye con la publicación de la ley ImmigrationReform and Control Act (IRCA) en 1986.[60]
5. La amnistía y la política anti-migrante de 1986 a 2006
La penúltima etapa comenzó en 1986 culminando aproximada mente en 2006, dicha etapa se caracteriza por la política de amnistía y legalización de 2.3 millones de migrantes irregulares, seguido con una política antinmigración motivada por los atentados del 11 de septiembre[61] y otros factores más.
En este periodo de tiempo se desarrolla una reforma migratoria intensa, primeramente y después de varios debates el gobierno norteamericano decide reformar la ley de migración con la ley ImmigrationReform and Control Act (IRCA), la cual establece cuatro puntos relevantes; el primero versa sobre la regularización de los migrantes con presencia en el país desde el primero de enero de 1982; el segundo punto se basa en el reforzamiento de las fronteras; el tercero consiste en la imposición de sanciones para los empleadores que contraten trabajadores migrantes irregulares; y el cuarto punto un sistema de verificación de documentación presentada por los trabajadores.[62]
Hablando del movimiento de legalizaciones que provocó la ley IRCA, principalmente benefició a la población mexicana, pues del 100% de quienes recibieron una amnistía, el 70% eran mexicanos, cerca de 461 mil personas se acogieron a la amnistía en 1987, en 1988 unos 128 mil y en 1989 unos 106 mil, teniendo finalmente una cifra aproximada a los 2.3 millones de mexicanos legalizados.[63]
La ley IRCA ofrecía a los inmigrantes mexicanos un plan para arraigar a la población y convertirla en residentes norteamericanos, donde tenían que estudiar inglés, tomar clases sobre civismo[64] e historia y donde se les ofreciera una oferta de residencia permanente para dejar sus lugares de origen y lograr detener el flujo migratorio.
No obstante, quizás el propósito de frenar la migración a través de dicha ley no dio el resultado buscado, pues en 1994 de acuerdo a los cálculos hechos por Robert Warren de la StaticsDivisiondel a Immigration and Naturalizacion Service proyectaba un aproximado de 3.3 millones de inmigrantes en el país y de dicha población 1.3 millones eran mexicanos.[65]
Por parte de las sanciones a los empleadores que contrataran personal indocumentado, fueron poco aplicadas, ya que los empleadores buscaron la solución, pues consiguieron contratistas que se hicieran cargo de la mano de obra, para tener que dejar de lidiar directamente con los trabajadores indocumentados. Otro método utilizado por los empleadores fue pedirles a los trabajadores inmigrantes que ellos mismos llevaran sus documentos para obtener el empleo, pues así dejaban la responsabilidad de presentar documentos auténticos a los mismos trabajadores, sin importarle a los empleadores, verificar la autenticidad de dichos documentos.[66]
Como la ley IRCA otorgo nacionalidad a varias personas, tuvieron que renunciar a la mexicana, dado que con la ImmigrationAct de 1996se restringió el derecho de los residentes a los servicios de salud y otras prestaciones, por ello México en 1996 aprobó una ley que establece que los mexicanos no pueden perder la nacionalidad, de manera que quienes hubieran renunciado a su nacionalidad pudieran recuperarla, ello benefició a aquellos migrantes que quisieran regresar a México y ejercer sus derechos.[67]
Por su parte la Personal Responsibility and WorkOpportunityReconciliationActde 1996 restringió el otorgamiento de prestaciones sociales federales a los migrantes en general, estableciendo como requisito el ser ciudadano norteamericano para pedir dichas prestaciones. Otra ley sobre las restricciones a las prestaciones sociales fue la IllegalImmigrationReform and ImmigrantResponsibilityActde 1996 promovió medidas de control en las fronteras, lugares de trabajo y deportación, así como la limitación del acceso a servicios sociales y prestaciones púbicas.[68]
La posición 187 de California fue aprobada por el 59% de los electores, consistió en prohibir a los trabajadores irregulares que recibieran los servicios públicos que normalmente les otorga el Estado como salud y educación, ello generó polémica en la población, sin embargo, un juez federal estableció que no puede haber leyes que estuvieran encima de las nacionales, de manera que diche ley no pudo aplicarse como se pretendía.[69]
El expresidente Willian Jefferson Clinton aprueba la Ilegal ImmigrationReform and ImmigrantResponsabilityActque permite a los estados legislar sobre elmanejo de los recursos destinados a la asistencia social a los que tenían acceso los inmigrantes, limitar el acceso al mercado de trabajo para los migrantes irregulares con la verificación de documentos de trabajo.[70]
En 2005 se aprobó por la mayoría de la Cámara de Representantes del Congreso de los Estados Unidos la propuesta de ley BorderProtectionAntiterrorism, and Ilegal Immigration Control Act, la cual proponía castigar a todos aquellos que de una u otra manera dieran trabajo, apoyo o cobijo a los migrantes irregulares, intentando cortar las redes sociales de apoyo a dicha población ello provocó que tanto la iglesia, los empresarios, los sindicatos, simpatizantes, líderes, medios de comunicación y los políticos se opusieran a la ley, causando manifestaciones y protestas que por primera vez lograron acabar con la ley antimigratoria.[71]
Por su parte en México 1988, se negoció con Estados Unidos y Canadá la creación de una zona libre de comercio que finalmente termino en 1994 con la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el cual creó un área de mercado abierto desde Ártico hasta la frontera con América Central. Mientras tanto el modelo económico neoliberal trajo consigo una crisis que influyó en el desempleo, informalidad, miseria y una creciente marginación. Ello provocó conflictos internos como el levantamiento armado del ejecito zapatista de Chiapas, que era una zona marginada sin una tradición desarrollada de trabajadores migrantes, pero en otros lugares del país ante la pobreza, se desarrolló la emigración hacia los Estados Unidos, siendo California el principal destino de dicho movimiento migratorio.[72]
Con el creciente aumento de la población mexicana en los Estados Unidos, en 1990 la Secretaría de Relaciones Exteriores creó el Programa para las Comunidades Mexicanas en el Exterior, su objetivo fue crea una política exterior para conocer y acercarse a las comunidades mexicanas en el exterior, con el objetivo de defender sus intereses, así como los de México, dicho programa se transformó en 2003 por decreto presidencial en el Instituto de los Mexicanos en el Exterior.[73]
La frontera de México con Norteamérica había sido el paso de migrantes a lo largo de los años, ésta paso de ser una zona prácticamente abierta a una cada vez más vigilada, sin embargo, fue hasta el 11 de septiembre de 2001 cuando la frontera se convierte en una zona amurallada, militarizada y prácticamente inaccesible, pues a consecuencia del ataque terrorista a las torres gemelas, se vincula el tema migratorio con el de seguridad nacional, criminalizando al migrante y negando soluciones migratorias para los 11 millones de migrantes irregulares que se estimaban en Estados Unidos.[74]
Dos años después las cancillerías mexicanas quienes ya expedían la matrícula consular que es un documento de identificación de mexicanos, comenzaron a mejorar sus sistemas de registro y ello tuvo consecuencias benéficas para los inmigrantes mexicanos pues con dicho documento comenzaron a identificarse ante la policía, conseguir cuentas bancarias, la obtención de licencias y otros trámites, el Departamento del Tesoro norteamericano acepto dicho documento bajo la premisa de que es más fácil atacar algo que si se ve a algo que no.[75]
En este periodo tenemos una lucha migratoria que develó la concentración de grupos de defensa de los migrantes que influyeron en la política norteamericana, pero también una política antiinmigrante que provocó afectaciones a la población de migrantes irregulares. Es importante destacar que la población mexicana ha influenciado en la política norteamericana con un gran porcentaje en el congreso, con ello se ha podido develar el poder y la influencia política de los migrantes en Estados Unidos.
6. Actuales movimientos migratorios
Por último, tenemos la fase que comenzó en 2007, que fue cuando el flujo de migrantes irregulares de origen mexicano llegó a su máximo nivel y a su vez comenzó a disminuir de manera consciente, teniendo la característica de deportaciones más selectivas.[76]
Entre los años de 1993 a 2014 la frontera entre México y Estados Unidos se ha convertido en una frontera controlada, vigilada y militarizada, pues obedece a un tema de seguridad nacional a partir del 11 de septiembre de 2001, teniendo hoy en día una política disuasiva que implica centros de detención, confinamientos y encarcelamientos.[77]
En 2010 la exgobernadora de Arizona Jan Brewer promulgo la ley Arizona o SB 1070 la cual estableció penas de hasta 6 meses en la cárcel y multas de hasta 2500 dólares para aquellos migrantes indocumentados, dicha ley sirvió de base para que otros estados promulgaran leyes similares como la ley de Alabama HB56, la ley migratoria de Georgia HN87 y la ley migratoria de North Carolina, influenciando a otros 16 estados, de manera que para 2010 existían 20 estados con disposiciones jurídicas antimigrantes, afortunadamente el expresidente Barack Obama impugno dicha ley a través de un recurso de constitucionalidad para impedir la aplicación de dicha ley, finalmente un juez federal suspendió las partes más polémicas de dicha ley.[78]
Antes de la elecciones de 2012 Obama buscaba su reelección y busco a través de la DevelopmentRelief and EducationforAlienMinors (DREAM) la aprobación de los votantes hispanos, dicha ley buscaba la regularización de aquellos que hubieran llegado a Estados Unidos antes de cumplir 16 años; haber vivido de manera permanente desde el 15 e julio de 2007; tener menos de 31 años en junio de 2012; haber terminado la preparatoria; un grado escolar general o haber servido al ejecito; así como no haber sido convicto por actividades criminares o delitos serios. Dicha disposición regularizó a 581 mil personas.[79]
El presidente Barack Obama propuso ante el senado norteamericano la Border Security, EconomicOpportunity and InmigrationModernizationla cual proponía a través de multas el camino a la regularización de los inmigrantes que hayan demostrado una estancia larga, hayan pagado impuestos y que no tengan un historial criminal. Dicha propuesta contenía un programa de trabajadores temporales, sanciones para los empleadores, verificación del estatus para poder trabajar, un programa especial para los trabajadores de la agricultura y el reforzamiento de la frontera y el control interior, sin embargo, dicha propuesta no fue discutida.[80]
El 25 de enero de 2017 el expresidente Donald Trump a través de una orden ejecutiva para mejorar la aplicación de seguridad fronteriza e inmigración establece un programa para garantiza la integridad territorial de los Estados Unidos, planteando que los extranjeros que ingresen sin inspección ni admisión representan una amenaza significativa para los Estados Unidos.[81]
Otra orden ejecutiva del expresidente Donald Trump fue reforzar la seguridad interior, estableciendo que se retirarían los fondos federales a aquellas jurisdicciones que no cumplas con la ley federal, haciendo referencia a aquellos territorios que son paraísos de inmigrantes.[82] Otra política que adopta el expresidente es el reforzamiento del muro fronterizo que existe con México[83], que si bien es cierto que no resuelve el problema de la migración, es una determinación que busca disuadir la migración irregular.
El gobierno del expresidente Donald Trump no aprobó leyes sobre migración relevantes, pero adoptó medidas para desalentar la migración, un ejemplo fue el sistema de cuotas para las solicitudes de asilo, donde se atendían de 10 a 20 por semana, mandando al resto de los solicitantes a México para esperar su turno.
Otro sistema implementado por Trump fue la detención, donde se les racionaba la comida, el agua y se mantenían en celdas frías; otra medida fue la separación de los padres con sus hijos menores, quienes afrontaban largos procesos legales para orillarlos a aceptar su culpabilidad, de manera que cuando regresaban por sus hijos, estos ya habían sido trasladados a otros lugares, así mismo no se les brindaba ayuda para localizar a los menores, entonces muchos de los padres fueron obligados a la deportación, enviando a dichas personas a zonas indígenas de Guatemala y algunas ciudades de México, destacándose que en 2018 habían sido separadas más de 6 mil familias, algunos padres después de su deportación seguían buscando a sus hijos.[84]
Para llevar las audiencias por diseñaron un sistema de videoconferencias en carpas móviles establecidas en los puentes para cruzar la frontera, algunas audiencias se celebran a las 4:30 am y el proceso es complicado para aquellos migrantes que no cuentan con recursos económicos.[85]
[1] Marquet, Pablo A., “Prologo”, en Ceballos, Gerardo, List, Rurik, Medellín, Rodrígo A., et. al.,Animales de América migraciones y grandes concentraciones, Telmex, Ciudad de México, 2012, p. 25.
[2]Organización Internacional para las Migraciones, Derecho internacional sobre migración: Glosario sobre Migración, Ginebra, 2006, p. 40.
[3]Organización Internacional para las Migraciones, Derecho internacional sobre, cit., p. 40.
[4]Vézina, Catherine, Migración México-Estados Unidos, Ciudad de México, CIDE, 2022, p.16.
[5]Instituto de los Mexicanos en el Exterior, Población mexicana en el exterior – América – Estados Unidos – 2017, Ciudad de México, consultable en https://nextcloud.sre.gob.mx/index.php/s/NCNDF5fTQfwY3qt?dir=undefined&path=%2F2017&openfile=2458742 .
[6]Instituto de los Mexicanos en el Exterior, Población mexicana en el exterior – América – Estados Unidos – 2022, Ciudad de México, consultable en https://nextcloud.sre.gob.mx/index.php/s/NCNDF5fTQfwY3qt?dir=undefined&path=%2F2022&openfile=2458592 .
[7]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, Colegio de México, Ciudad de México, 2016, p.14.
[8]Ibidem, p. 16.
[9]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., p. 16.
[10]Fernandez Guzmán, Eduardo, “Más allá de eventos coyunturales. La migración México-Estados Unidos: un fenómeno de larga duración”, Acta Universitaria, Guanajuato, 2013, Vol. 23, No. Extra 1, pp. 20-21.
[11]Ibidem, p. 18.
[12]Vézina, Catherine, Migración México-Estados, cit., p. 61-62.
[13]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., pp. 42-43.
[14]Ibidem, p. 44.
[15]Ortega Velázquez, Elisa, “La consolidación histórica de la migración irregular en Estados Unidos: leyes y políticas migratorias restrictivas, ineficaces y demagógicas, Norteamérica, Ciudad de México, 2017, Año 12, No. 1, enero-junio, pp.199-200.
[16]Ibidem, pp. 45-46.
[17]Ibidem, p.47.
[18]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., pp. 50-51.
[19]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., pp. 51-52.
[20]Ibidem, p. 54.
[21]Ídem.
[22]Ibidem, pp. 59-60.
[23]Guerin-Gonzáles, Camille, “Repatriación de familias inmigrantes mexicanas durante la Gran Depresión”, Historia Mexicana, Ciudad de México, 1985, Vol. 35, No. 2, octubre-diciembre, p. 242.
[24]Guerin-Gonzáles, Camille, op. cit., pp. 243-244.
[25]Ibidem, pp.246-247.
[26]Ibidem, p. 248.
[27]Ibidem, pp.250-252.
[28] Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., pp. 83-85
[29]Ídem.
[30]Ibidem, p. 91.
[31]González Pérez, Cándido, El programa bracero, Guadalajara, Universidad de Guadalajara, 2010, p. 35.
[32] González Camacho, Sandra, “Tribulaciones de los Braceros y los Aspirantes a serlo”, Archivo General de la Nación, Ciudad de México,6ª época, 2008,Boletín 21, julio-septiembre, p. 83
[33] González Pérez, Cándido, op. cit., pp.36-39.
[34] Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., pp. 94 y 96
[35]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., pp. 99-100.
[36]Ibidem, pp. 102-103.
[37]Ibidem, pp. 105-114.
[38] González Pérez, Cándido, op. cit., pp. 68-69.
[39]González Pérez, Cándido, op. cit., pp.18-19.
[40]Ibidem, p. 117.
[41]Senate and House of Representatives oftheUnitedStatesofAmerica in Congressassembled, PUBLIC LAW 89-732-(Commonlyknown as the Cuban AdjustmentAct), noviembre 2 1966, 8 U.S.C. 1255 note.
[42]GonzalezMaestrey, Rodney Amaury, “Los intentos de derogación de la Ley de Ajuste Cubano: un análisis desde las políticas públicas”, Política Internacional, La Habana, 2020, No. 8, octubre-diciembre, p. 51.
[43]Díaz Fernández, Josafat, “La Crisis de los Misiles: El conflicto que casi desencadenó una guerra nuclear, Vita et Tempus, Chetumal, 2021, año 6, No. 11, enero-junio, pp. 57-60 y 64-65.
[44]Samaniego López, Marco Antonio, “La guerra fría desde la frontera México-Estados Unidos: entre codependencias y relaciones asimétricas, 1945-1975”, Secuencia, Ciudad de México, No. 111, septiembre-diciembre, p. 9.
[45]Samaniego López, Marco Antonio, op. cit., pp. 9-10.
[46]Ibidem, pp. 11-12.
[47]Ibidem, pp. 118-119.
[48] Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., p. 118.
[49] Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., p. 120.
[50]Ibidem, pp. 120-121.
[51]Ibidem, p. 120.
[52]Ibidem, p.123.
[53] Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., pp. 121-122.
[54]Ibidem, pp.126-127.
[55]Ibidem, pp. 128-129.
[56]Ibidem, pp. 130-131.
[57] Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., pp. 132 y 139.
[58]Ibidem, pp. 136-138.
[59]Salcido González, Rogelio Sebastián, Calderón Morillón, Oscar, “Estrategias de resistencia y organización de migrantes mexicanos a Estados Unidos, ante las políticas migratorias”, Tla-Melahua. Revista de Ciencias Sociales, Puebla, 2019, Año 13, No. 47, octubre 2019 – marzo 2020, 397.
[60]Trigueros Legarreta, Paz, “Los programas de los trabajadores huéspedes: las visas H-2 en Estados Unidos”, Pac. Poblac, Toluca, 2008, Vol. 14, No. 55, enero-marzo, pp. 122-123.
[61]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., p. 19.
[62] Ortega Velázquez, Elisa, op. cit., p. 204.
[63]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., pp. 148-150.
[64]Ibidem, p. 150.
[65]Verduzco Igartúa, Gustavo, “La migración mexicana a Estados Unidos: recuento de un proceso histórico”, Estudios Sociológicos, Ciudad de México, 1995, Vol. 13, No. 39, septiembre diciembre, p. 582.
[66]Ídem.
[67]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., p. 161.
[68] Ortega Velázquez, Elisa, op. cit.,pp. 204-205.
[69] González Pérez, Cándido, op. cit., p. 27.
[70]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., pp. 164-165.
[71]Ibidem, pp. 170-174.
[72]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., p. 147.
[73]De la Torre Galindo, Francisco, “Evolución en la atención a las comunidades mexicanas en el exterior”, Revista Mexicana de Política Exterior, Ciudad de México, 2016, No. 107, mayo-agosto, pp. 97-98.
[74]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., p. 163.
[75]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., p. 169.
[76]Ibidem, p. 19.
[77]Ibidem, p.180.
[78]Carrasco González, Gonzalo, “La política migratoria de Donald Trump”, Alegatos, Ciudad de México, 2017, No. 97, enero – abril, pp. 180-181.
[79]Durand, Jorge, La migración México-Estados Unidos, cit., p. 188.
[80]Ibidem, p. 189-190.
[81]Carrasco González, Gonzalo, op. cit., p. 186.
[82]Carrasco González, Gonzalo, op. cit., p. 187.
[83]Ibidem, p. 191.
[84]Ibidem, pp. 61-66.
[85]Ibidem, p. 66.